Qué somos

Un espacio para acercarse al proceso creativo de autores profesionales (pintores, fotógrafos, diseñadores, ilustradores, escritores, músicos, etc) y descubrir con su ayuda las propias posibilidades creativas.
Conoceremos el PAPEL del Arte en la vida a través de los ARTISTAS INVITADOS, que mostraran sus obras acabadas y, con talleres de trabajo, enseñaran a seguir el propio camino creativo, principalmente sobre PAPEL.
Queremos encontrar en la cultura el PAPEL de lo que las crisis no pueden recortar
Por ahora somos un PAPEL en blanco con infinitas posibilidades…

viernes, 12 de julio de 2013

Comentario a la obra de Sara Marcén por Lucía Sáchez-Puerta




Sandwiche ZAGAJEWSKI  para Sara Marcén


Quien quiere comprender pero renuncia a la expresión, nada podrá comprender. Quien quiere expresar pero no busca la comprensión, nada podrá expresar (*)

“De la Teoría a la Acción” es una selección de trabajos realizados por Sara Marcén en el curso de sus estudios de BBAA en la Universidad Complutense de Madrid, de 2007 a 2012. En la selección de obras para ARTE PAPEL SEGOVIA nos permite asomarnos a su gusto por el grabado y su tema,  la arquitectura. Para la figura y las ciudades su dibujo muestra talento, el encanto de quien no ha renunciado a la belleza y la facilidad de quien se siente en casa.  Sus dibujos gestuales de la naturaleza permiten intuir una fuerte decisión interior, que sin duda le llevará lejos… en la distancia y en los logros profesionales.

Quiero destacar el libro de artista sobre “La vuelta al mundo en ochenta días”;  es un acordeón de 10 grabados, desde Bríndisi a Londres. De cada ciudad ha seleccionado las líneas que resumen sus propios recorridos interiores por la geografía a través de la Literatura. Sara tiene una clara preferencia por lo urbano, lo vive cada día atrapando en sus pequeños cuadernos de apuntes los lugares por donde pasa.

Personalmente, me alegro de encontrar una artista que interpreta su mundo según la segunda actitud que menciona Adam ZAGAJEWSKI  a continuación:

Frente al mundo se pueden tomar dos actitudes: uno puede declararse a favor de los silenciosos escépticos y cínicos, que, alegremente, se dedican a desdeñar los fenómenos de la vida y gustan de reducirla a sus ingredientes más menudos, evidentes y aún banales. O bien –segunda opción- puede aceptarse la posibilidad de que las cosas grandes e invisibles existan de verdad, y, sin caer en la exaltación vana ni en la retórica insufrible de los predicadores ambulantes, intentar expresarlas o, al menos, rendirles homenaje, lo que, por lo demás, no significa en absoluto que entonces vaya uno a cerrar los ojos a todo lo pequeño y bajo (*)

(*) ADAM ZAGAJEWSKI  “En la belleza ajena”


Lucía Sánchez-Puerta, instalaciones verbales

Segovia,  julio de 2013

martes, 9 de julio de 2013

Inauguración de la Exposición "De la Teoría a la Acción. BBAA 2007-12"

Autora: Sara Marcén

Inauguramos con un recital de piano de su hermana María, que interprtó:

1. Canon (Pachelbel)
2. 1er Gnossienne (E.Satie)
3. Vals de las flores (Tchaikovsky)
4. Rivers flows in you (Yiruma)
5. Holly for miss quin (Enya)




                                     










viernes, 14 de junio de 2013

EXPOSICIÓN de SARA MARCÉN. "De la teoría a la acción. BBAA 2007-12"

SARA MARCÉN

Exposición: De la Teoría a la acciónBBAA 207-2012


15 de junio a 26 de julio de 2013

Expone una selección de trabajos realizados durante la carrera de BBAA, finalizada en junio de 2012. Dibujo, Pintura Grabado y Escultura
Sara Marcén (Zaragoza, 1989). Bachillerato Artístico en la Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza, finalizado con Matrícula de Honor (2005-07). Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, con especialidad en Conservación y Restauración de Obras de arte (2007-12).  Para su formación especializada participa en la XI, XII y XIV Jornadas de Conservación de Arte Contemporáneo del Museo Reina Sofía. Organizada por el Museo Reina Sofía en colaboración con el Grupo Español de Conservación. En  2011 participa en la Jornada de Arte de la Restauración de Adán y Eva de Durero. Organizada por el Museo Nacional del Prado.

ARTE PAPEL SEGOVIA presenta a una artista novel que comienza a abrirse camino con el empuje y la frescura de los primeros pasos; en este caso con  la ilusión y la confianza que inspira la propia decisión de apostar por el  trabajo bien hecho día a día, modelando el propio talento, que sólo madura en el estudio y esfuerzo constantes. Sara lo ha demostrado en los años de estudios universitarios que ha compatibilizado con otros trabajos remunerados.

Inmaculada Cuesta

"DE LA TEORÍA A LA ACCIÓN”

¿De dónde parte una obra?¿De dónde surgen las ideas? A veces son recuerdos, otras veces son realidades, pero muchas veces el origen viene de las letras, de obras, de teorías, de cánones… pero aunque la base sea la misma o sea utilizada por los artistas, nunca la acción y el resultado son los mismos.

Es la acción lo que define al artista. Las herramientas, los recursos pueden ser iguales, los puntos de partida semejantes, pero a donde va todo ello es un misterio y a la vez una realidad distinta.

Las obras que se muestran en la exposición no solamente parten de teorías propias de una enseñanza, sino también de obras literarias (novelas, poemas, tratados…) las cuales tras ser leídas han sido trasladadas a la expresión plástica por la artista, para mostrarlas en una nueva realidad.

Sara Marcén


Madrid,  abril de 2013



lunes, 3 de junio de 2013

Lisette Pons: "Es importante para mi dar las gracias a Segovia"


                                                        


†                                                                                PALMA DE MALLORCA, Junio 2013.


Lisette Pons.      “Sobre la Vida y la Muerte”.


Es importante para mi dar las gracias a Segovia.

Presentar un trabajo como el que yo he mostrado aquí, no es fácil. Son mis más íntimas emociones tras un impacto que marca una vida: El trabajo describe un camino de emociones, de Amor y de Dolor tras la pérdida nuestra hija Lisette. Mi experiencia desde el primer momento fue encontrar en el Amor el único amortiguador al dolor: era en Amor en mayúsculas. Durante mi charla dije que el Amor era un lugar.

La primera pregunta de todos los que han considerado importante difundir mi intervención fue: ¿Porqué Segovia?. Sin pensar, lo primero que venía a mi cabeza era: ¿Porqué no Segovia?.

Necesité una complicidad humana que me abriera las puertas para presentar este “recientísimo trabajo” en el mes de Mayo: tenía sentido para mi, ya que Lisette nació en el mes de Mayo.

En Inmaculada Cuesta encontré esa complicidad y ha sido ella quien me ha llevado a todos vosotros y a su querida Segovia. Cualquier puerta que se me cerrara en este camino, en el de dar Voz a mi obra, iba fácilmente a conseguir detenerme.

Cuando a Juan de Miguel lo llamo desde Palma y le pido su nave como marco esencial de mi obra apenas escucha mis motivos: “Lo que quieras y cuando quieras”. Yo no conocía a Juan de Miguel: hoy sí lo conozco. Son lenguajes del corazón, esos que abrazan, esos que también me llegaron desde las miradas de ese exquisito público que se acercó  al polígono de Hontoria para ver y escuchar… ese pequeño público, para mi siempre un gran público, que me arropo y me contuvo.

Luego los jóvenes, siempre mis grandes amigos, a los que nunca dejo de decirles que persigan sus sueños: los alumnos de Publicidad y Relaciones Públicas de la Universidad de Valladolid en Segovia, coordinados por su profesora María Merino, a quienes tanto agradezco el brillo de sus ojos y su joven colaboración en imagen, audio y video. También a las fotografías de Mercedes Vizcaíno, otra mujer fotógrafa a la que tengo cerca.  Ahora el testimonio de lo vivido no solamente forma parte de las memorias de los que allí estábamos. En sus documentos tendremos memoria del tiempo.

Gracias también a otra persona entrañable, otro segoviano profundo, Antonio Postigo, quien con su sensibilidad y comprensión me brindo el espacio y el abrazo que yo necesitaba para colgar mi obra: Él no solo clavaba clavos.

Creo que hacía frío en la nave. Yo no lo sentí. Pero en un rincón, más cerca del público y lejos de la obra, Tomás Postigo estuvo presente a través de su regalo, de su  vino, no cualquier vino: un Ribera de Duero, blanco y tinto, de sus bodegas, de Peñafiel, de otra gran tierra como es Valladolid.

No puedo olvidar el primer abrazo, el del arranque, ese que mucho agradezco: Gracias Inmaculada Cuesta.


Ahora tengo más amigos. ¿Porqué no Segovia? Gracias Segovia.

Lisette con Juan de Miguel

Lisette con Antonio Postigo

STRAMING por los alumnos de Publicidad y Relaciones Públicas
de la UVA en Segovia, disigidos por  la profesora María Merino

Vino de las bodega de Tomás Postigo

Lisette con Inmaculada Cuesta

LAS FOTOS SON DE MERCEDES VIZCAÍNO


jueves, 30 de mayo de 2013

Texto de SERGIO ARTERO PÉREZ sobre la Intervención de Lisette Pons "Sobre la VIDA y la MUERTE"

Instalación de Lisette Pons "Sobre la VIDA y la MUERTE"
con ARTE PAPEL SEGOVIA


COMENTARIO A “SOBRE LA VIDA Y LA MUERTE” DE LISETTE PONS 
en ARTE PAPEL SEGOVIA

LA DESAPARICIÓN

La ausencia no es el vacío, ni siquiera la no-presencia. La ausencia es el espacio en falta, quizás en requerimiento. La nave de Arte Papel no estaba vacía sino vaciada, el polvo y los restos orgánicos así lo denunciaban; pese a la frialdad aséptica de tanta amplitud de blanco cemento e industrial hierro, quedaban vestigios de una vida que ya no estaba presente, un olvido que se resiste a marchar y es, por lo tanto, recuerdo. Podríamos discutir si el recuerdo es o no es funcional, pero desde luego no es industrial. Pocas cosas hay tan personales e irreproductibles como el recuerdo.

Y de eso iba, a mi modo de ver, el asunto. Lisette nos desnudaba allí su duelo, su pesar intransferible. Lo hace porque sabe que en algún lugar todos somos iguales, pero lo hace con pudor, sabiendo que somos tan distintos que nadie podría acceder con su comprensión lo que allí se expresaba, porque cada ser humano resolverá siempre a su manera incomunicable el tránsito hacia la muerte, ya sea la propia o la de sus seres queridos. Sólo somos iguales ante el tránsito hacia la muerte que nos es ajena. Tal vez por eso decía Susan Sotang que nadie debería recurrir a un nosotros ante el dolor de los demás. La nave no era símbolo esta vez, por connotaciones históricas, de una industrialización de la muerte, sino que funcionaba como contrapunto a esas connotaciones: marco ingente y universal de una muerte concreta, personal y única.

Tal vez por eso las fotografías eran precisamente de pequeño o tímido tamaño, como unos puntos suspensivos en el enorme folio en blanco de la pared. O mejor, recordando esa diminuta escritura que hacen las niñas en sus diarios íntimos como una pueril forma de codificación. Pero en ambos casos, en la artista Lisette y las niñas que escriben diarios (¿y es que hay diferencia?), descodificar consiste sólo en querer ver: hay que acercarse, tiene que ser uno quien acuda a la obra, hay que querer leer. No es ese tipo de obra que salta sobre el espectador, que se impone, sino la que humildemente dice “aquí estoy, ven si quieres, yo soy esto”. Y he aquí la gran diferencia entre Lisette y la niña del diario: no sé si el pudor de la edad produce el arte, pero cuando te acercas ves que Lisette, al contrario que la niña, no ha cesado su codificación y aún “hay que querer leer”. Lisette ha profundizado en el sentimiento concreto y, paradojas del arte, éste se muestra abstracto. Ha conectado con su intimidad y, paradojas de la humanidad, ésta parece universal.

La obra (que ahora me recuerda a las notas de un pentagrama) es una serie de fotografías con un proceso de revelado manual en plata. Etcétera. Lo que veo son agrupaciones mayormente ternarias de cuadros abstractos como mares tormentosos de acuarelas grisáceas, y en cada agrupación hay un cuadro que deja adivinar una figura femenina en la misma posición. Diríase que es una posición de espera o contemplación (¿de la vida? ¿de la muerte? ¿cuál de las dos es la tormenta?). Y, finalmente, la agrupación es binaria. Falta precisamente la figura. Queda en su lugar, tal vez, la luz incontestable de una vidriera que hace esquina en la nave. No sé si la figura dobló esa esquina o se fundió en la luz. Sólo sé que esta exposición no me habla del vacío, ni siquiera de la ausencia (porque la misma exposición trae al “presente” la ausencia), sino de la desaparición. ¿Y qué es “desaparecer”? Desde luego no es ausentarse, sino sólo hacerse invisible. Tal vez por eso aquí sólo verá el espectador que quiera ver: porque se hace visible lo invisible, y eso, claro está, no lo ve cualquiera.


Sergio Artero Pérez. Ldo en Arte Dramático (Interpretación y Dirección de Escena). Director de la compañía de teatro y poesía SALTATIUM TEATRO

Sergio Artero y Lisette Pons

miércoles, 29 de mayo de 2013

Texto de CRISTINA ZELICH para la serie "SOBRE LA VIDA Y LA MUERTE", de Lisette Pons




Sobre la Vida y la Muerte. Lisette Pons

No cabe duda de que la fotografía si parece preparada para algo lo está para la analogía y, sin embargo, la expresión de los sentimientos a través de metáforas visuales ha sido una constante a lo largo de su historia.

Pensemos en Alfred Siteglitz que defendía que sus fotografías podían ser equivalentes metafóricos de sus sentimientos más profundos: “My cloud photographs, my Songs of the Sky, are equivalents of my life experience. All of my photographs are equivalents of my basic philosophy of life. All art is but a picture of certain basic relationships; an equivalent of the artist’s most profound experience of life”[1]. Tal como, años más tarde, Rosalind Krauss[2] señaló, nos encontramos aquí ante un simbolismo entendido como comprensión del lenguaje en tanto que forma de ausencia radical: las palabras y los objetos suplantados por la presencia del signo.

Observando las fotografías de Lisette, recuerdo las de un gran amigo y fotógrafo, Humberto Rivas, en especial las fotografías que realizó de flores marchitas, entre ellas algunas calas, metáforas que en lo efímero mostraban “la huella de algo sido o la premonición de algo por venir”[3]. Tal como señala Nelly Schnaith quien mejor que nadie ha entrevisto el valor de la metáfora en el arte ha sido Nietzsche : “ahí es donde el ser humano se despoja de sus corazas conceptuales, de toda categorización rígida de la realidad y se entrega al instinto de metáfora para aparear lo distante o separar lo afín […] La metáfora nos reconduce a una relación primigenia con la realidad en la que todavía inventábamos para conocer”[4].

La práctica artesanal que reflejan las imágenes de Lisette nos habla de tiempos lentos, pausados, de reflexión, lejos de la instantaneidad de la imagen fotográfica cazada al vuelo y del acto mecánico. Autorretrato de los sentimientos, expresados a través de fotografías que nos recuerdan el propio proceso de revelado de las imágenes, cuando en la penumbra del laboratorio empiezan a surgir, a conformarse lentamente sobre la superficie del papel. Imágenes que nacen y poco a poco se van materializando, pero en el caso del trabajo de Lisette al alcanzar la plenitud parecen volver a disolverse. Me gusta como transitan de la oscuridad a la luz, de lo incorpóreo a lo material, como el motivo se forma y se diluye, dejando una huella indeleble en nuestra memoria.
No hay duda de que el lirismo y la sensibilidad que encierra esta serie de fotografías no dejarán a ningún espectador indiferente.

Cristina Zelich
Salamanca, mayo 2013.




[1] En Dorothy Norman, Alfred Stieglitz: A Talk (Center for Creative Photography), Tucson, AZ : University of Arizona Press, 1976.
[2] Rosalind Krauss, “Stieglitz/Equivalents” en October, vol.11, The MIT Press, 1979, pp. 129-140.
[3] Nelly  Schnaith, “Un clasisicismo propio” en Humberto Rivas. Los Misterios de la Realidad, Lunwerg, Barcelona, 1999.
[4] Ídem.




martes, 28 de mayo de 2013

Intervención Artística de Lisette Pons, fotógrafa. JUEVES 23 de mayo, nos hacemos con el ESPACIO



NAVE del edificio SEGOPAPEL

Colaboración de Juan de Miguel (SEGOCONSA)



Lisette Pons estudia el ESPACIO
Lisette Pons (Fotógrafa), Inmaculada Cuesta (Arte Papel Segovia) y Marta García (Segoconsa)

El ESPACIO será parte de la OBRA

Lisette Pons  e Inmaculada Cuesta

VIDA, GRACIAS, MUERTE

Un buen día, todos los que oigo su voz son días de grata sorpresa y estímulo,  me llama por teléfono para decirme que ha tenido una potente intuición y el deseo de mostrar su obra en Arte Papel Segovia. Y es que Lisette difícilmente encuentra sentido a presentar sus trabajos: necesita una implicación humana que la motive y en este caso, implicarme a mi y a Mercedes Vizcaíno era suficiente motivo para venir a Segovia. . Me contó su proyecto, según sus palabras,  “el primero de su trayectoria que considera ARTE”,  palabras de alguien que define la Fotografía como “mi forma de relacionarme con la Vida, y ahí está esa necesidad de comunicar mi escucha hacia las realidades que, rodeándome, forman parte de mi”

El proyecto es tan humano y verdadero como ella. Mostrarlo y contarlo me parece un privilegio y un reto. En primer lugar se nos hace la concesión de encontrar abierta la puerta para asomarnos a un largo proceso sobre el AMOR y el DOLOR de alguien muy vivo,  que se encara con la muerte en una búsqueda esencial, lo hacemos “de puntillas”, queriendo acompañar y con la intención de aprender. El desafío es que su ARTE llegue a muchos y conmueva a cada uno

Sus palabras, en los diálogos que hemos mantenido para darle forma al proyecto, me han llevado a dos poetas antagónicos en su visión de la muerte;  a San Juan de la Cruz llego, como tantas veces en mis paseos,  en busca de su sabiduría, siguiendo sus pisadas en Segovia. A Juan Ramón Jiménez voy con una copla que canta su “poco jardín de la vida a la muerte”,  y de ahí a  su poema VIDA, GRACIAS, MUERTE, que podría ser el subtítulo de esta INTERVENCIÓN ARTÍSTICA:

Gracias, vida, porque he sabido
entrar en el secreto del espíritu

(Gracias porque he querido
llegar a lo infinito)

Gracias, muerte, porque he podido
sostenerme en el mar del idealismo

Sus  24 obras muestran con admirable belleza que los dones más importantes que recibe el hombre son gratuitos y sus límites lo que más nos duele.
Inmaculada Cuesta
Segovia, 1 de mayo de 2013